¡Quiero una sopa!

04 noviembre 2015

Con la llegada del frío y las lluvias, vamos cambiando nuestra manera de alimentarnos y empieza a apetecernos comer cosas más calentitas, que reconforten nuestro cuerpo y de paso nos alimenten.

Se pueden tomar ricas sopas y cremas, sin renunciar a comer sano y equilibrado; os dejamos varias propuestas originales para que podáis hacer este otoño.

Sopa de remolacha:

La remolacha es una hortaliza, con muchas propiedades beneficiosas, entre ellas poseen flavonoides (antioxidante que protegen tu organismo), vitaminas y fibra.

Esta sopa es muy fácil de hacer y pueden tomarla todos en casa.

Necesitarás: 2 remolachas crudas con piel, 1 patata, 1 puerro, caldo vegetal o de pollo casero, nata vegetal (de almendras, de soja, de arroz…), esta última la encontrarás fácilmente en las tiendas de alimentación ecológicas o herboristerías, sal, pimienta y aceite de oliva virgen.

Se hierven las remolachas previamente lavadas, (es mejor cocerlas con piel y luego pelarlas); en una olla sofreímos el puerro y la patata cortada a dados y añadiremos la remolacha cortada, la sal y el caldo casero.

Dejamos hervir y por último le añadimos la nata vegetal, y la pimienta que hará la sopa más cremosa.

Esta sopa si la trituras y le añades zanahoria o zumo de naranja puede ser una estupenda crema.

Puré de Calabaza, quinoa , cúrcuma y leche de coco:

La calabaza es una hortaliza muy propia de esta estación, con abundante fibra, vitaminas y minerales; la quinoa es un pseudocereal, muy rico de sabor y muy energético. Esta crema es deliciosa y encantará a toda la familia.

Sus ingredientes son: 2 rodajas grandes de calabaza, 2 zanahorias, cebolla o puerro, quinoa, caldo casero de verduras o de pollo, agua mineral, cúrcuma, leche de coco, aceite de oliva virgen y sal.

En una olla, añades el aceite de oliva y una vez caliente sofríes el puerro o cebolla, la zanahoria y la calabaza; una vez dorados añades el caldo y agua y dejas hervir.

En un cazo, cueces la quinoa con una pizca de pimienta negra y cúrcuma.

Cuando lo retires del fuego, introduces los ingredientes en un vaso de batidora con un poco del caldo de la cocción; además añades la leche de coco, y rectificas de sal.

Son dos recetas que te invitamos a probar y que nos cuentes cómo han salido.

A cocinar y disfrutar!